La zona franca de Trelew, Argentina, implementa incentivos fiscales de tres niveles; un parque de 165 hectáreas apunta a la transformación y exportación pesquera
La zona franca de Trelew, en la provincia argentina de Chubut, ya aplica incentivos fiscales y aduaneros de nivel nacional, provincial y municipal; el parque cuenta con un área anexa de 165 hectáreas y busca atraer principalmente a empresas de transformación pesquera, harina de pescado y tecnología. Ya hay dos empresas operando y una próxima a construir su planta.
La Zona Franca de Trelew, en la provincia argentina de Chubut, ha obtenido incentivos fiscales y aduaneros de nivel nacional, provincial y municipal, y el gobierno provincial espera con ello atraer inversiones, impulsar la industrialización local de los recursos pesqueros y crear puestos de trabajo. El secretario de Coordinación de Gabinete, Andrés Pedro Arbeletche, señaló en octubre de 2026 que el régimen ya está implementado y que el objetivo es reducir los costos de las empresas para que puedan competir en el mercado internacional en condiciones más favorables.
Arbeletche fue antes responsable del área de pesca del gobierno de Chubut. Explicó que en la zona franca confluyen cargas fiscales de nivel nacional, provincial y municipal, y que las tres cuentan con incentivos: «no se cobran tasas ni alícuotas municipales, ni tampoco derechos de exportación». El esquema está diseñado para atraer el establecimiento de nuevas empresas industriales, con un impulso especialmente marcado para la pesca. Entre los beneficios que enumeró figuran: exención de aranceles para insumos y maquinaria importados, exención de derechos de exportación para las operaciones de exportación comprendidas en el régimen, y una reducción del 28% en el costo de la energía eléctrica.
«El objetivo es dar a las empresas mayor alivio y más posibilidades para que se arraiguen y puedan competir en un mundo tan competitivo y tan difícil», afirmó el funcionario del gobierno de «Nacho» Torres.
La Zona Franca de Trelew forma parte del sistema de la Zona Franca de Comodoro Rivadavia y cuenta con un área anexa de 165 hectáreas destinada a almacenamiento, industrialización y servicios. Su marco normativo se apoya en la Ley Nacional 24.331, que regula las zonas francas en Argentina, y en normas de nivel nacional, provincial y municipal.
A nivel nacional, el régimen contempla incentivos aduaneros y fiscales, con exenciones y condiciones que varían según el tributo y la actividad. En materia de derechos de exportación, un dictamen vinculante entre la provincia y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) determinó que determinadas mercancías exportadas desde la zona franca hacia terceros países no están sujetas a derechos de exportación cuando las materias primas ingresadas desde el territorio aduanero general han sido sometidas en el parque a transformación, elaboración, combinación, mezcla u otro perfeccionamiento.
A nivel provincial, la Ley 4717 —actual Ley XXIV N° 32— otorga beneficios relacionados con el impuesto sobre los ingresos brutos y el impuesto de sellos para las actividades comprendidas en el régimen. En 2025, estos beneficios se extendieron al área anexa de Trelew.
A nivel municipal, la ordenanza 13.936, aprobada ese mismo año por el Concejo Deliberante, estableció exenciones tributarias para los concesionarios, usuarios, mercancías y actividades comprendidos en el área anexa.
Arbeletche considera que la pesca se beneficia directamente del régimen, tanto por la reducción de los costos operativos como por la mayor facilidad para introducir maquinaria e insumos. No obstante, señaló que también están consultando empresas vinculadas a la elaboración de harina de pescado y firmas del sector tecnológico.
El secretario de Coordinación de Gabinete recordó además que actualmente hay dos empresas operando en la zona franca, una tercera está por iniciar la construcción de su planta y otras han reservado terrenos, como Arbumasa. Para el gobierno provincial, estas señales anticipan posibilidades de crecimiento industrial, aunque la escala final dependerá de la concreción de cada proyecto.
Arbeletche vincula esta expectativa con la necesidad de Chubut de procesar más recursos que hoy se envían al exterior sin completar aquí todas las etapas de producción. «Nuestros recursos salen en bruto al exterior, a Paraguay, Perú, Ecuador… estamos cediendo puestos de trabajo a otros países que podrían hacerse aquí», afirmó.
Otro aspecto que destacó Arbeletche es la previsibilidad que ofrece el régimen. Según el funcionario, el régimen de zona franca establece un plazo mínimo de 30 años, un horizonte que permite a las empresas planificar inversiones de largo plazo con mayor certeza sobre las condiciones operativas.
«Cuando se dan beneficios a una empresa pero no se sabe cuánto van a durar, ningún empresario se anima a invertir», dijo.
El secretario también considera que la estabilidad social y la previsibilidad institucional son factores decisivos para el ingreso de capitales. Señaló que algunos inversores perciben la provincia como más ordenada y tranquila que en años anteriores, una condición que, a su juicio, complementa las ventajas económicas.
La expectativa del gobierno de Chubut es que los incentivos fiscales y aduaneros contribuyan a recuperar el dinamismo industrial de Trelew y a ampliar el empleo. Arbeletche prevé que, si se concretan las inversiones previstas y se suman nuevas empresas, este parque industrial podría experimentar una transformación importante en cinco años.

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